Siete lecciones para superar el cambio

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Un evento impredecible puede cambiar todo en cualquier momento
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A casi dos meses de que se acabe el 2020, es necesario reconocer que la crisis de COVID-19 nos ha dejado varios aprendizajes, sobre todo, a los emprendedores.
Alista tu estrategia para enfrentar el futuro

“Los emprendimientos de menos de dos años fueron los que más sufrieron los cambios que vinieron con este año, aquellos que pudieron adaptarse rápidamente o que buscaron un enfoque digital para su negocio fueron los que mejor han sobrevivido la actual pandemia”, afirmó Laura López Fernández.
La experta en marketing para emprendedores recomendó ver estos retos como oportunidades de aprendizaje y aplicarlas en el futuro para continuar el crecimiento de cualquier negocio.
Señaló que la situación plantea 7 lecciones para enfrentar el futuro

 

 

1. Prepararse para la incertidumbre

Un evento impredecible puede cambiar todo en cualquier momento. Por eso, un espíritu emprendedor debe estar preparado para enfrentar la incertidumbre teniendo un plan B e incluso un plan C. En esta pandemia ha quedado demostrado que si una empresa quiere sobrevivir debe aceptar el desafío de reinventarse y poder dar un giro de timón por medio de un protocolo de emergencia ejecutable para así meterse nuevamente al mercado. Tener un plan B no es opcional, es una necesidad.
 
2. Ser flexible y adaptarse
Solo las mentes abiertas y flexibles han podido repensar sus emprendimientos y ver este cambio obligado como una oportunidad, y no como un retroceso. La lección en este sentido es saber que no hay absolutos, no todo es blanco o negro y debemos estar dispuestos a transitar a lo largo de un espectro de posibilidades, intentar cosas nuevas  y evaluar constantemente si funcionan o no. Aferrarse a una sola forma de hacer negocios durante una crisis solo puede tener como resultado el estancamiento o la desaparición. Además, también hemos conocido la importancia de mejorar continuamente identificando las áreas que lo necesitan. Esto se refleja en tener la habilidad de comprender que el cambio es natural y aceptar que es necesario.
 
3. La empatía con la gente es primordial
Debemos reconocer que uno de los mayores desafíos durante el 2020 tuvo que ver con el aspecto emocional, tanto de los potenciales clientes como quienes colaboran en una empresa. En este sentido, ponerse en el lugar del otro y estar dispuestos a ayudar puede ser lo más genuino y poderoso. Trabajar de forma remota no es impedimento para ser humanos y seguir intentando construir relaciones. Hay factores emocionales e interpersonales que pueden definir la forma en que se desempeña una persona en su trabajo. En resumen, si hoy te preocupas por tu equipo de trabajo, el día de mañana obtendrás una respuesta positiva de su parte y se verá reflejada en los resultados
 
4. El trabajo remoto sí funciona

Muchos emprendedores tuvieron reservas sobre el home office, sin embargo, la pandemia hizo que este método de trabajo fuera el único disponible. La preocupación más grande era el impacto en la productividad que pudiera tener el trabajar de forma remota, sin embargo, casi un año después quedó claro que el home office llegó para quedarse. Los resultados han mostrado que el compromiso y la productividad han incrementado. Además, las personas se han ahorrado dinero y tiempo en traslados, algo que, en muchos casos, supera las 2 horas. Es gracias a la tecnología y a diferentes herramientas digitales que trabajar desde casa es más fácil que nunca. Confiar en nuestro equipo, sin importar si el trabajo es de forma presencial o remota, es vital para que el trabajo fluya de mejor forma.
 
5. La presencia digital es importante

La era digital se aceleró con los cambios que vinieron en 2020. Las compras de productos y servicios solo se podían hacer en línea, así que surgieron nuevos hábitos de compra online, pero también salieron a flote los problemas del comercio electrónico y, como resultado, clientes decepcionados o enfurecidos con las marcas. Tener presencia digital es importante, pero no basta eso, se deben aplicar las estrategias adecuadas para cumplir con las expectativas de los clientes, alcanzar los objetivos de ventas y mantener una buena reputación. La lección para los emprendedores es que no deben esperar a que ocurran eventos desafortunados o extraordinarios para dar el salto a lo digital.
 
 
6. Seguir aprendiendo con clases en línea
Por más extraño que parezca, a veces hay oportunidades en medio de una crisis. Una de ellas fue la educación en línea. Si hay algo que les ha enseñado este 2020 a los emprendedores es a no detener su formación y seguir capacitándose con clases en línea. Contrario a lo que se creía, la pandemia no fue un impedimento para la formación continua.
 
7. La comunicación debe ser clara y adaptarse al contexto
Este 2020 también nos recordó que una comunicación clara, directa y empática facilita el trabajo y las relaciones interpersonales a través de una pantalla. Además, una comunicación frecuente hace que el trabajo remoto sea lo más fluido posible.

Cuando hay mucha incertidumbre, mantener los canales abiertos de comunicación es una de las claves para comprender al otro. Los emprendedores conscientes de las dificultades y retos de su equipo y sus clientes son los que más se beneficiarán en los tiempos de crisis.
 
Ante la llegada del 2021, la gran lección es que debemos estar preparados para lo inesperado, y nunca caer en una zona de confort.

 

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