¿Cómo mitigar el impacto negativo de COVID-19 en tu compañía?

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¿Cómo tomar decisiones de costo preservando la cultura y las competencias claves de la organización y del talento actual?
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Trabaja en puntos clave, toma decisiones para enfrentar el escenario económico y financiero que genera la pandemia del COVID-19
Disminuye costos, preserva competencias claves

Tu empresa, como muchas otras, seguramente lucha por resolver una gran cantidad de situaciones relacionadas con la interrupción del negocio. Además de buscar dar continuidad a la industria, también te ocupa dar estabilidad y seguridad a tus colaboradores.

Seguramente has elaborado una lista enorme de preguntas con las que buscas identificar acciones que te permitan mitigar el impacto negativo de COVID-19 en tu compañía.

Puede que te hayas cuestionado ¿Cómo tomar decisiones de costo preservando la cultura y las competencias claves de la organización y del talento actual? ¿Qué oportunidades de sinergias y eficiencia no tienes identificadas en tu organización? O si ¿Tienes la mejor estructura para atravesar turbulencias y periodos de crisis?

En espera de que hayas obtenido alguna respuesta, comienza a trabajar en puntos clave que te ayuden a tomar decisiones para enfrentar este escenario de una manera que te permita prepararte para la recuperación.

Después de varias semanas de confinamiento y ajuste en el modelo operativo de tu empresa, puede que tengas claras algunas ideas y conceptos que te han servido para continuar la labor productiva de tu empresa y cubrir sus obligaciones.
 

A nivel organizacional es clave que:

  • Cuides el flujo de efectivo para asegurar los pagos de salarios y obligaciones esenciales
  • Suspendas de forma temporal el pago por herramientas de trabajo (auto, transporte, etc.)
  • Pon limites en la aprobación de gastos facturables
  • Revisa el inventario de proveedores y cuentas por pagar
  • Analiza la estructura organizacional para identificar sinergias y evitar duplicidades
  • Reduce o ajusta la jornada laboral
  • Difiere, sustituye o modifica pagos de bonos o prestaciones (compensación variable)
  • Rediseña los planes de incentivos de ventas
  • Usa la innovación para encontrar alternativas de la viabilidad o reinvención del negocio, a través de la ideación colectiva

 

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En relación con tu personal

  • Cancela o retrasa las nuevas contrataciones y los entrenamientos no críticos
  • Reduce o congela los incrementos salariales
  • Reduce de forma temporal los salarios o pagos extraordinarios
  • Propón el uso de los días de vacaciones debido a la baja actividad
  • Ofrece esquemas de jubilación anticipada

Navega a la nueva normalidad

Se espera que el desarrollo de nuevos productos sea el impacto más común en la toma de decisiones de TI en los próximos 12 meses (54%). Los cambios regulatorios (51%), el crecimiento en nuevos territorios (48%) y la escasez de habilidades (47%) son el segundo, tercer y cuarto aspectos que ocupan a los tomadores de decisiones.
Las empresas podrán superar la disrupción y navegar la nueva normalidad a través del poder de las asociaciones correctas. Estas relaciones son importantes ya que ayudan a proteger las fuentes de ingresos existentes y los esfuerzos de transformación.
 

Recupera el pulso habitual de tu actividad 

No esperes a que llegue el día oficial de reactivación de labores, contribuye para que el mercado recupere la confianza tras la inesperada crisis del COVID-19.
 Lo primero es hacer un balance de la situación de tu empresa y planear para recuperar clientes. Pon manos a la obra.

1.- Revisa tus contactos

Aprovecha tus contactos y cuenta a todo el mundo que tu empresa se mantiene activa. Es lo que algunos expertos denominan “un árbol de networking', y no olvides a los que hace tiempo has dejado de ver o de hablar. Normalmente no han desaparecido, simplemente se ha ido dejando. 

Empieza por los contactos de tu cartera de clientes de antes de la crisis. Algunos de ellos habrán dejado de contratarte o habrán pospuesto sus compras. También debes tocar a las personas más cercanas; ve ampliando la lista en todas las direcciones. Tu familia, tus conocidos de la escuela y la universidad (compañeros, profesores, asociaciones a las que perteneces), tus contactos empresariales (antiguos clientes, antiguos jefes, colaboradores), contactos de tiempo libre, vecinos y conocidos del barrio, contactos a raíz de tus asuntos domésticos (la gestoría que te tramitó el coche, el banco con el que tienes la hipote- ca, el administrador de la finca...).

Una vez elaborada la lista, llámales por teléfono, envíales correo electrónico o un mensaje por redes sociales. Es un esfuerzo que te proporcionará una base de datos interesante y te facilitará sin esfuerzo una centena de promotores de tu negocio.

2.- Selecciona con cuidado a los primeros contactos

Ocúpate de saber dónde está tu cliente, estudia cómo llegar a él y qué canales son los más adecuados. Pero también hay que saber cuál es nuestro cliente con potencial porque si no encuentras ese cliente que te dé el suficiente cash flow para sobrevivir todo el año, lo único que estás haciendo es diferir el problema en el tiempo.

Cuida tu presentación. Utiliza las nuevas tecnologías: hoy es imprescindible tener una página web con tus servicios y productos y bien diseñada para que aparezca bien situada en los buscadores. Es una forma sencilla y económica de darse a conocer de forma masiva. Hazte también con un dossier de prensa y un catálogo de calidad. Todo el material que puedas utilizar como apoyo da buena imagen.

3.- Cuida el mensaje

No vendes, vas a solucionar un problema de tu cliente o le vas a reportar beneficios. Es fundamental fijarse en cuatro aspectos. Los cinco primeros segundos, los cinco primeros pasos, las cinco primeras palabras y los primeros cinco gestos y a continuación realizar una presentación corta y precisa. A partir de ahí, escuchar para detectar qué desean nuestros clientes, qué piensan, qué sienten y si están satisfechos. Si el cliente habla un 80%, la cosa va bien. Si es el vendedor el que habla el 80%, la cosa va mal.

 

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