“Chucho” Ramírez, más que una historia de fútbol

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Jesús “Chucho” Ramírez
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¿Qué tienen en común el fútbol y los negocios? ¿Qué origina los cambios en ambas actividades? ¿Cómo llegar a la meta cuando nadie cree en ti?
Motivación Empresarial

“Todo cambio parte de la mente”, afirmó Jesús “Chucho” Ramírez, quien fue el director técnico de la legendaria Selección Nacional de fútbol Sub 17, la que consiguió el primer campeonato en la categoría en Perú en el 2005, tras haber derribado el “no se puede” que persigue al futbol nacional.

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La historia del campeonato que se le arrebató a la selección brasileña, que tenía fama de implacable es un recuento de acciones que fueron planeadas meticulosamente; nada se dejó al azar, así los resultados no podían haber sido otros que el campeonato mundial para una selección por la que nadie apostaba gran cosa. Ramírez cumplió la meta que se planteó el día en que se le entregó el proyecto, en el proceso trabajó con la certeza de que conseguiría los resultados y eso fue justamente lo que transmitió a los jugadores: Certeza.

El director técnico compartió con los asistentes a la 30 Convención Anual de CompuSoluciones la técnica que utilizó para llegar a sus objetivos,  y aseguró que puede ser aplicada en las empresas, pues la verdadera transformación empieza en la mente:

“La mente todo el tiempo está activa, tomando decisiones; cada pensamiento tiene una consecuencia y, como líderes de un negocio, necesitamos saber motivar al equipo y alimentar con positivismo continuamente sus mentes”, afirmó.

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Desde que eligió a los jugadores con que conformaría la selección, arrancó el trabajo de transformar su pensamiento y la labor de acondicionamiento físico, para la cual, se valió de mucha tecnología, pues “todo es medible”, y con herramientas tecnológicas pudo conocer el estado en el que llegaban los jugadores: pesarlos, dimensionar sus capacidades físicas y, con esos datos en la mano, visualizar el escenario en el que podía situarlos.

“Saber en dónde estás parado, te ayudará a plantear metas alcanzables y determinar también la manera como se van a lograr”, afirmó.

Opinó que las personas, tanto en el futbol como en las empresas, no solo son la vía para capitalizar los logros, sino también los mejores aliados, por ejemplo, antiguos jugadores le ayudaban a capacitar e integrar a los nuevos y, una vez que todos fueron conscientes de sus capacidades, trabajaron de mejor manera en equipo siguiendo un camino en común hacia la meta.

La importancia de conocer a los colaboradores

Ramírez se ocupó de conocer perfectamente a cada uno de los miembros de la selección: sus capacidades, limitaciones, su contexto. A los empresarios les recomendó hacer lo mismo para tener idea de la fuerza del equipo y de lo que necesitan poner en marcha para alcanzar el potencial de cada personalidad. Después de conocerlos se ocupó de “enseñarles a jugar” pues, como afirmó, una cosa es tener cualidades y otra adoptarlas al nivel competitivo requerido. En este ejercicio trabajó en forjar la excelencia en cada una sus jugadores.

El contexto negativo tanto en la cancha como en los negocios siempre estará presente, dijo Ramírez. En el caso de los objetivos de la selección siempre escuchó: “no se puede”, “México nunca ha llegado tan lejos”, e incluso al final, después de haber conseguido la copa escuchó decir: “fue suerte, la selección de Brasil no venía con todo”.

Así como los jugadores, las personas en general suelen escuchar: “no se puede”; “estás loco”; “es muy caro”; “eso es para otros”,  y pareciera que abatir estos comentarios es el verdadero reto, “pero si se puede”, afirmó el entrenador. Tanto los objetivos empresariales como los personales son alcanzables siempre que se cumplan procesos, se mantenga la concentración en la meta y se “entrene” con  intensidad y en busca de los objetivos.

Los jugadores aprendieron a jugar, los empleados en un negocio tienen que seguir aprendiendo a trabajar y colaborar. En ambos casos, tanto los empleados, los jugadores y los líderes en las organizaciones, deben confiar en las capacidades de las personas y desechar los comentarios negativos.

En el fútbol, como en los objetivos empresariales habrá siempre una justificación para que las cosas no salgan como se esperaban, por ello, conminó a los líderes y ejecutivos a vencer el entorno negativo, propiciar el trabajo en equipo y que siempre haya ánimo constructivo.

Cada logro alcanzado eleva la autoestima y se debe reconocer la labor de cada colaborador para conseguirlo.

Rebasa tus propios límites

Consejos de liderazgo de Jesús “Chucho” Ramírez:

  • Como líder, transmite certeza
  • Aprende a escuchar a clientes y colaboradores, escucharlos no te hará dejar de ser el jefe.
  • Motiva a las personas
  • Observa y elige a los líderes y personas con las que se va a trabajar
  • Sé congruente entre tus palabras y la acción
  • Corrige y perfeccionar todos los días
  • Ten todas las alternativas listas para poder jugar
  • Visualiza la mejor jugada, pero también el error, cámbialo con la mente.

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