Certificación, estrategia inteligente: BSI Group México

Palabras clave

La certificación avala la forma de trabajar y satisfacer los requisitos, necesidades y expectativas del consumidor
Confianza y credibilidad

En la actualidad, contar con una certificación es sinónimo de confianza y credibilidad, ya que avala la forma de trabajar y satisfacer los requisitos, necesidades y expectativas del consumidor, planificando, manteniendo y mejorando el desempeño de sus procesos de manera eficaz y eficiente.

Víctor Manuel Medellín Delgado de BSI Group México, señala que la certificación permite dar forma a los procesos internos, para conseguir y mantener la homogeneidad de criterios, mejora continua, prestigio interno, employer branding, innovación, reducción de costos, mejora de procesos, etc. y concentrarse efectivamente en lograr los resultados valiosos intencionados.

Asimismo, destaca que las organizaciones regularmente eligen la certificación como una estrategia inteligente y adecuada para satisfacer los requisitos del cliente, incrementar su prestigio y mejorar su desempeño en el mercado, así como la gestión al interior de la organización.

Sin embargo, son múltiples los organismos de certificación que prestan estos servicios, por lo que interrogantes como: ¿Sé puede confiar en todos?, ¿Cuáles serían las garantías que podrían presentarnos?, ¿Cuál es su legitimidad?, suelen surgir al momento de elegir un certificador.

Para dar respuesta a estas interrogantes, existe la llamada acreditación, la cual es otorgada por un organismo de acreditación.

Esta Certificación por tercera parte –Acreditación/ Aprobación, permite facilitar las relaciones entre la organización que se certifica y sus partes interesadas según sea el alcance de la certificación, tanto en el plano nacional como el internacional, para limitar los obstáculos que pudieran surgir en la relación.

Su legitimidad se funda en el reconocimiento mutuo y en la participación de las autoridades públicas dentro de sus estructuras que contemplan rigurosas normativas.

En eso radica la diferencia, ya que el certificador apuesta su nombre al certificarlo, por ello será celoso y cuidadoso al cuidarlo ya que arriesga el nombre, prestigio y credibilidad propio y de sus clientes en la realización de su trabajo con usted; más allá de cualquier eslogan publicitario, es la satisfacción de sus clientes lo que más alto habla.

¡ Déjanos un comentario !