Materiales de impresión 3D una oportunidad para el canal

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Carlos Camargo, gerente de Make-R
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Si bien las impresoras aún no son de uso masivo se prevé que los insumos sean los grandes masificadores del negocio.
Visión Latinoamérica

A nivel mundial la impresión 3D cuenta con grandes adeptos tanto en la industria como en el usuario final. Sus innumerables posibilidades que ofrece aún son desconocidas en Colombia, pero se postula como uno de los mercados de mayor crecimiento en el país, donde los principales jugadores están duplicando y hasta triplicando sus ventas. 

Un tema que continuará logrando que la comercialización de impresoras aumente son los insumos, pues debido a la gran cantidad de materiales que hoy se encuentran disponibles, las impresoras 3D pueden pasar de ser solo aparatos para fabricar objetos decorativos a dispositivos de primera necesidad que imprimen elementos de utilidad cotidiana y resistente.

Ejemplo de ello son Print 3D de Colombia y Make-R, dos empresas en ascenso que con dos modelos de negocios muy diferentes están incorporando la impresión 3D al mercado y representan una gran oportunidad para los canales, distribuidores y aliados que quieran subirse a esta nueva era de tecnología.

Print 3D

De acuerdo a Jaime Bermúdez de Print 3D Colombia, de finales de 2014 a finales de 2015, este mayorista de Bucaramanga duplicó sus ventas de impresoras y actualmente están trabajando con entidades educativas como el Sena, la Universidad de los Andes, la Universidad Libre y la Universidad del Norte en Barranquilla, además de desarrollar una unidad para licitar con el Estado y una sección de servicios de impresión que funciona únicamente en Bucaramanga.

Una de sus principales metas es introducir al mercado productos tipo industrial, los cuales son costosos pero que ofrecen un gran valor agregado para las empresas, y se enfocará particularmente en impresoras que usan tecnología de sintetizado directo de metal por láser (DMLS), escáneres 3D para aplicaciones de metrología y de full color con tecnología para escaneo del cuerpo humano. 

Su nicho principal son las PyMEs y actualmente comercializan ocho marcas de impresoras y cuatro de escáneres que distribuyen con la ayuda de cinco aliados de negocios en Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Cúcuta. 

En su portafolio se encuentra la Ultimaker, un equipo de escritorio multifuncional, máquinas robustas para trabajo pesado que trabajan 80 o 100 horas seguidas y Wanhao que es su línea más barata. Asimismo, ofrecen dos tipos de insumos: filamento y resina, la cual es más reciente y está dirigida a impresoras 3D con fotocurado.

“La venta de filamentos creció un 60%, lo cual disminuyó su precio y actualmente vendemos 150 al mes. En Mercado Libre ofrecen filamentos chinos que son más baratos pero no son de la misma calidad”, aseguró.

Para el gerente de Print3D, un filamento de buena calidad comprende tres aspectos:

  • El material con el que está fabricado: el PLA que viene de elementos biodegradables como la caña de azúcar, la remolacha o el maíz, debe hacerse con elementos vírgenes que le permitan una adecuada consistencia
  • Un diámetro muy exacto: en este mercado solo hay dos diámetros 3mm y 1.75mm -un diámetro inexacto puede bloquear la impresora-
  • La consistencia del material: muchos cambian de color a la hora de la impresión, además no debe doblarse o romperse inmediatamente porque esto indica presencia de humedad. 

Make-R

Por otro lado, de acuerdo a Carlos Camargo, gerente de Make-R, la compañía trabaja diversos materiales que se dividen en cuatro grandes grupos: metales, cerámicos, termoplásticos y resinas.

Las impresoras 3D que ellos ofrecen están dentro de estos dos últimos que varían entre rígidos, flexibles, con propiedades de cambio de color a la exposición del sol o cambios de temperatura, materiales que simulan la madera  porque tienen un porcentaje de aserrín o plásticos con propiedades conductivas, también ofrecen el policarbonato, que aunque es plástico tiene una alta resistencia mecánica. 

Sin embargo, ofrece impresoras open source, es decir, de código abierto, por lo cual sus usos y materiales varían de acuerdo a las preferencias del usuario, prueba de ello es que en la Universidad de Antioquia tienen una con arcilla, la cual cuenta con un extrusor que remplaza el plástico; en la Universidad Nacional trabajan con una de cerámica y allí mismo tomaron uno de sus equipos y lo están convirtiendo en una bio impresora, la cual permite depositar células y materiales bio compatibles para crear órganos.

Camargo añadió que al mercado masivo están llegando los termoplásticos y las resinas, que son los más utilizados, sin embargo prevé que en un plazo de dos años, los usuarios tendrán más opciones a menor costo y esto los motivará a imprimir en 3D, impactando aún más el mercado.

Cómo vender la impresión 3D

LO TRADICIONAL

En sí, la forma de comercialización, tanto de las impresoras como de los insumos funciona de la misma forma que para cualquier otro dispositivo tecnológico; tienen una línea corporativa y otra línea dedicada a consumidor final, esta última es la que menos se ha desarrollado en el país, pero es un nicho de oportunidad donde el público objetivo está conformado por todos los fanáticos del “hazlo tu mismo”. Aquí el canal minorista puede empezar a vender el producto como lo hace con una impresora tradicional, a través de un mayorista, incluso ya Nexsys pone a disposición en su portafolio la línea MakertBot y Print3D está dispuesto a recibir a los canales que cuenten con la experiencia y los clientes para lograr la venta consultiva.

SERVICIOS DE TERCERIZACIÓN

Si el canal prefiere operaciones no transaccionales, puede optar por un modelo de tercerización de servicios donde involucre diseñadores 3D e impresoras, tal como lo ha hecho Print3D o Auros que también recientemente entró al negocio.

TIENDAS Y RETAIL

Tanto en el caso de Print3D como en el de Make-R, uno de sus objetivos es llegar al mercado de consumidor final, bien sea a través de una tienda o el retail.

Para el representante de Print 3D, el plan es abrir una tienda en Bogotá y otra en Medellín en el primer semestre de 2017, esto si sus números continúan aumentando como ha sido la constante desde que empezaron en 2013.  Este año esperan alcanzar a 300 o 350 clientes a nivel nacional entre empresas e instituciones educativas, lo cual representa la venta de 380 impresoras 3D, asimismo esperan ofrecer su portafolio en almacenes de cadena.

De acuerdo a Carlos de Make-R, en Colombia la impresión 3D aún es un mercado emergente y falta mucho por hacer, es por ello que se han aliado con varios socios de negocios, algunos enfocados a la expansión nacional con un producto desarrollado para retail que estaría disponible en septiembre.

Es por eso que su inversión en investigación continuará y estará enfocada hacia el desarrollo de tres nuevas tecnologías con su marca propia: la de alta resolución de resina,  la impresora 3D de gran formato y la tercera que sería una impresora 3D de metal.

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